lunes, 29 de octubre de 2012

Características y conceptos



Corporativismo en México:
“Un sistema de representación de intereses en el cual las unidades constitutivas se organizan en un limitado número de categorías singulares, compulsorias, no concurrentes, ordenadas jerárquicamente y diferenciadas funcionalmente, reconocidas y autorizadas (si no es que creadas) por el Estado, y a las que se les concede un exclusivo monopolio de la representación dentro de sus respectivas categorías, a cambio de observar ciertos controles en la selección de sus líderes y en la articulación de sus demandas y apoyos”

Características del corporativismo en México:

*La creación de un mecanismo de representación política y de ajuste entre los grandes sectores económico sociales, con el fin de neutralizar los elementos conflictivos entre las clases y grupos, y entre éstos y el gobierno.
*Las corporaciones de trabajadores y empresarios actúan como mecanismos de control sobre sus miembros individuales, pero a su vez, estas corporaciones quedan subordinadas en mayor o menor grado al Estado. De esta manera el corporativismo resulta en la práctica un arreglo político ideal para la creación y mantenimiento de un sistema político autoritario. 

FascismoEl fascismo es un movimiento totalitario de extrema derecha. Surgió en el período de entré guerras como consecuencia de algunos rebrotes nacionalistas asociados con el resultado de la Primera Guerra Mundial. Hoy en día el fascismo es execrado por las mayorías, aunque por supuesto siempre existen grupos minoritarios que reivindican este movimiento.

Características del fascismo:

Nacionalismo poderoso y permanente.
Disgusto por el reconocimiento de los derechos humanos.
Identificación de los enemigos o chivos expiatorios como una causa unificada.
Supremacía de lo militar
Sexismo rampante.
Control de los medios de comunicación.
Obsesión con la seguridad nacional.
La religión y el gobierno esta entremezclados.
El poder corporativo es protegido.
El poder labora es suprimido.
Desprecio por los intelectuales y las artes.
Obsesión con el crimen y el castigo.
Rampante amiguismo y corrupción.
Elecciones fraudulentas.



Estalinismo: Conjunto de teorías y métodos de Stalin, también llamado estalinismo. En ciencias políticas, stalinismo hace referencia a las ideologías y prácticas políticas seguidas y propuestas por el líder soviético Iósiv Stalin y seguidores, comocontinuación del leninismo.


Características del stalinismo:
*Basado en la teoría leninista Socialización en un solo país
* Monopolio del poder del estado por parte del Partido Comunista
* Represión de cualquier disidencia
* Planificación imperativa de la economía
* Fomento de la industria , especialmente la pesada
* Culto a la personalidad de Stalin.
NeocorporativismoConsiste en admitir que, mediante mecanismos de representación de intereses legítimamente establecidos o mediante contactos informales, organizaciones sociales representativas de colectivos empresariales, profesionales y de trabajadores, frecuentemente estructuradas y reconocidas por el Estado, tomen parte en la elaboración de decisiones públicas, consensuando con el poder político estrategias, objetivos y medidas concretas, fundamentalmente en el ámbito de la política económica.
Características del neocorporativismo:
El neocorporativismo se caracterizaba por dos cosas:
*El numero de integrantes de estas organizaciones debería ser pequeño.
*Por la incorporación de las asociaciones de interés al proceso de la política económica implicaba una cierta continuidad de los acuerdos y, de algún modo, una institucionalización de estas relaciones.
Con esto se comprobó en varios países que el neocorporativismo tenia como resultado una mejor gobernabilidad.
Clientelismo: Se entiende el clientelismo político como la consecuencia de una relación personal de intercambio, en el ámbito de la política, que se establece de forma voluntaria y legítima, dentro de la legalidad, entre los que pueden ocupar u ocupan cualquier cargo público y los que desean acceder a unos servicios o recursos públicos a los que es más difícil llegar, que no imposible, de no ser por este vínculo o relación.

Características:
*Es una relación social que se entabla entre sujetos que intercambian bienes, servicios o favores por apoyo o lealtad política.
*Estas relaciones se caracterizan por ser particularistas (no universales), asimétricas y personalizadas.
*En ella siempre está contenida una búsqueda de acumulación política.
*El intercambio no es sólo material, sino que además se intercambian valores, ideas y formas de interpretar el mundo.

jueves, 25 de octubre de 2012


El Presidencialismo y el Corporativismo Mexicano

El presidencialismo ha generado en nuestra historia reciente  y sobre todo por sus características intrínsecas como sistema- un desequilibrio en la organización republicana. Esto porque ha implicado una abultada concentración de facultades en uno de los tres Poderes públicos: el Poder Ejecutivo. Y además, en concordancia con esa concentración de facultades, el Estado ha terminado planificando y ejecutando medidas que surgen de decisiones de un solo sector político de la sociedad: el sector que detenta el gobierno, el sector que ha sido elegido por el voto directo para ejercer el Poder Ejecutivo.

Por partido de Estado ( P.N.R. , P.R.M. , P.R.I. ) suele entenderse el régimen político en el cual el gobierno establece y dirige una organización política que tiene por objeto agrupar a una parte de la población, con el fin de controlar su voto para la realización formal de las elecciones. El Partido y el Corporativismo surgieron estrechamente vinculados, ya que el Partido se dio a la tarea de organizar a campesinos, obreros y profesionistas, esfuerzo del que más tarde surgieron la Confederación de Trabajadores de México( CTM ) en febrero de 1936 y la Confederación Nacional Campesina ( CNC ) en agosto de 1938; el partido impulsaba la organización corporativa y él mismo adoptó una estructura similar en marzo de 1938, cuando se transformó en el Partido de la Revolución Mexicana (PRM ) constituido por cuatro sectores: obrero representado básicamente.

Un claro ejemplo de el corporativismo mexicano es los normalistas en Michoacán. Las escuelas normalistas fueron creadas para educar a la gente pobre que vive en el campo. Esto se convirtió una oportunidad de trabajo para la gente pobre, dado a que convirtiéndose en maestros para las escuelas normalistas se convirtió en una oportunidad para salir de pobres. Esto ha generado que los maestros de los normalistas no se conviertan maestros por vocación, sino para salir de pobres. Con la nueva reforma educativa, los maestros se han convertido ineficientes y como están en la posibilidad de perder sus empleos están en contra. En el fondo de todo este problema, lo que los maestros quieren son más plazas de trabajo. Este problema (el querer más plazas), no es la primera vez que pasa y tampoco la primera vez que el gobierno cede en dárselas. Esto se debe a que el gobierno tiene que mantenerlos tranquilos y "contentos" para que esta corporación de maestros le siga brindando apoyo a un partido en específico.

Esta forma de organización política implementada en México, que Mario Vargas Llosa denominó recientemente la Dictadura Perfecta, se mantuvo vigente hasta el dos de julio pasado en que el triunfo del Partido Acción Nacional y su candidato Vicente Fox, marcó el inicio de la alternancia en la presidencia de la República y el fin del control priísta en el sistema político mexicano, acontecimiento que necesariamente modifica la relación entre los tres elementos mencionados
anteriormente como los pilares de la política mexicana.

lunes, 22 de octubre de 2012


Las facultades legislativas del presidente:

Las facultades legislativas del presidente de México no parecen extraordinarias por sí mismas cuando se hace una comparación con otros sistemas presidenciales de América Latina, ni parecen colocar al poder ejecutivo en una posición ventajosa respecto al Congreso. De hecho, conforme a lo establecido por las estipulaciones constitucionales relativas a la facultad del presidente para presentar proyectos de ley, su poder de veto y sus prerrogativas presupuestarias, el Congreso mexicano sobresale como una institución fuerte.

La facultad para presentar proyectos de ley es compartida por el presidente y los legisladores federales y estatales. El derecho exclusivo de presentar proyectos de ley que se otorga al jefe del ejecutivo únicamente se refiere a la esfera presupuestaria y, conforme a esa facultad, el poder ejecutivo debe someter anualmente a la aprobación del Congreso la Ley de Ingresos, y a la Cámara de Diputados, el Presupuesto de Egresos.
                                                                                                                  
El jefe del ejecutivo no puede vetar otros tipos de legislación que incluyen presupuestos de gastos, facultad exclusiva de la Cámara de Diputados. Además, ambos tipos de veto están restringidos también por la posibilidad de anulación, si bien los requisitos para anular son bastante rígidos.

El presidente de México también cuenta con facultades de decreto de diferentes tipos e importancia. El primer tipo de facultades para dictar decretos es esencialmente regulatorio. En el caso de México no debe despreciarse esa facultad, pues aunque las medidas regulatorias deben subordinarse a la ley, las leyes otorgan al ejecutivo una gran discreción para decidir sobre los diferentes medios y formas de hacerlo, por no mencionar la manera y el momento de aplicar los códigos.

El Congreso le delega la facultad para legislar por decreto. La Constitución establecidos casos: el de los estados de urgencia, en los que,  según el artículo 29, el presidente está facultado para suspender las garantías individuales y el Congreso puede otorgar facultades legislativas extraordinarias; y el caso del artículo 131, el cual autoriza que el Congreso delegue sus facultades legislativas para aumentar, disminuir o suprimir las cuotas de las tarifas de exportación e importación y para restringir, o incluso prohibir, las importaciones, las exportaciones y el tránsito de productos siempre que el ejecutivo lo estime urgente.

La Constitución otorga directamente al ejecutivo la facultad para legislar, como en ciertas cuestiones de salud, en las que el presidente tiene la facultad para promulgar leyes por decreto.

En general, la Constitución mexicana establece que el ejecutivo está facultado para desempeñar funciones legislativas en los casos siguientes: derechos regulatorios o reglamentarios, en estados de urgencia, respecto a cuestiones de salud, tratados internacionales y regulaciones económicas, de acuerdo con el artículo 131. Algunas de las facultades presidenciales para legislar son otorgadas directamente por la Constitución mientras que otras deben ser delegadas primero y otras están más sujetas a la ratificación o aprobación subsecuentes.

Es importante decir que en México, a diferencia de otros sistemas presidenciales, el jefe del poder ejecutivo no cuenta con otras dos facultades legislativas importantes: a) la facultad para convocar referéndum o plebiscito, y b) la facultad para convocar al Congreso a sesiones extraordinarias.

Las facultades ejecutivas del poder legislativo:

El Congreso de México cuenta con pocas facultades relativas al nombramiento o destitución de los servidores públicos de alto rango. En México, el ejecutivo puede nombrar y destituir libremente a la mayoría de los integrantes del gabinete y a otros colaboradores cercanos.

Existen tres categorías de facultades presidenciales de nombramiento: 
*nombramientos para los que no existen restricciones.
*nombramientos para los que se requiere la aprobación del senado 
*nombramientos que debe hacer conforme a leyes secundarias que rigen al ejército, la marina y la fuerza aérea nacionales.

La constitución  mexicana considera la posibilidad de destituir al presidente en situaciones extremas. Aunque es ambiguo en lo que respecta a las situaciones en las que se puede destituir al presidente, el artículo 108 establece que, durante el tiempo de su encargo, el jefe del poder ejecutivo solo puede ser acusado por traición a la patria y delitos graves del orden común.

El orden constitucional mexicano no comprende los votos de censura ni de desconfianza; no obstante, existen tres normas que se refieren a la facultad ejecutiva del poder legislativo. La primera es que los miembros del gabinete entre otros servidores públicos de alto rango pueden  ser convocados por el Congreso, si ese cuerpo necesita información relacionada con las actividades de las dependencias encabezadas por ellos o cuando se está discutiendo alguna ley en particular. Esta prerrogativa o trae consigo ni la posibilidad de que el Congreso haga una declaración pública ni que recomiende, y mucho menos dictamine, la destitución titular del cargo. Puesto que el propósito consiste únicamente en obtener información, y la decisión sobre lo que deba hacerse pertenece al ejecutivo, no existe una verdadera restricción a la facultad de este último de nombrar y remover a los miembros de su gabinete.

Una segunda facultad ejecutiva otorgada al poder legislativo es la estipulada por los artículos 108 al 111. En el capítulo dedicado a las responsabilidades de los servidores públicos, se incluyen los delitos políticos, administrativos y penales. Se dice que los delitos políticos son aquellos en que los actos de los servidores públicos pueden ir en contra del interés público. Los servidores públicos acusados de tales delitos serán sujetos a un juicio político y a una sanción: la destitución y la inhabilitación para desempeñar cargos públicos.

El Congreso de México parece tener carta blanca (constitucional). Su facultad para aprobar, modificar o rechazar la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos le otorga una autoridad mucho mayor de la que poseen la mayoría de las legislaturas de América Latina, al tiempo que constituye un poderoso instrumento para intervenir en la determinación de la política económica.
 La única restricción significativa en este caso consiste en que la Constitución prescribe un presupuesto equilibrado. Lo que es potencialmente más importante, conforme a la mayoría de las interpretaciones, es que el presidente no tiene poder de veto sobre el renglón de gastos del presupuesto, pues se trata de un proyecto de ley que debe ser aprobado únicamente por la Cámara de Diputados.

Los poderes partidistas del presidente:

Un contingente numeroso de legisladores es insuficiente para garantizar el poder del presidente sobre el Congreso. El comportamiento de los miembros del Congreso también es de capital importancia pata determinar el equilibrio de poder entre las ramas ejecutiva y legislativa del gobierno. Sin los poderes partidistas no está garantizada la fácil aprobación de los programas del presidente. En el caso de México, el comportamiento de los legisladores, en especial de los pertenecientes al partido del presidente, ha sido determinante el papel desempañado por el Congreso y en su dominio por el ejecutivo.

Los poderes partidistas dependen principalmente del número de partidos en el sistema político, de las reglas electorales y de las normas internas de los partidos. En el caso de México, todas estas determinantes concurren para incentivar la disciplina y la lealtad partidista al líder del partido, el presidente en turno.

En conclusión, las facultades constitucionales no nos permiten calificar al presidencialismo mexicano como excepcional. Tampoco nos permiten diferenciar entre el periodo de hegemonía del PRI y el periodo más reciente  en el que el partido del presidente ha perdido las abrumadoras mayorías en las que solía disfrutar. La verdadera diferencia entre México y otros sistemas ha sido siempre la naturaleza del sistema de partidos, que en México se basaba en la inexistencia de competitividad del sistema político o, para decirlo con mayor dureza, en la inobservancia del principio de soberanía electoral.

En México existió un sistema de partido casi único que garantizaba mayorías muy numerosas al partido del presidente. Ello, combinado con un grado extremadamente alto de disciplina a causa de los, extremadamente fuertes poderes partidistas, dio como resultado un equilibrio de poder que se inclinaba a favor del ejecutivo, a tal grado que la acción autónoma del Congreso quedaba realmente anulada.

Aunque las facultades formales otorgadas a cada rama del gobierno no han cambiado marcadamente, las reformas político-electorales han tenido el efecto de alterar la capacidad del presidente y el Congreso para desplegar las facultades que les otorga la Constitución y han modificado los incentivos de los legisladores para comportarse de una manera complaciente hacia el poder ejecutivo. Como resultado, muy probablemente hemos visto el final de los congresos subordinados.


domingo, 21 de octubre de 2012


El Congreso y el poder ejecutivo durante el periodo de hegemonía del PRI: una relación equilibrada.

El Congreso ha tenido un desempeño en la autoridad para legislar y supervisar muy pobre.  Esto no se debe por un desequilibrio de autoridad entre los dos poderes de gobierno sino del sistema político que han incrementado significativamente el alcance del poder presidencial.

El mandato constitucional del poder legislativo establece el origen y la supervivencia del Congreso, lo faculta para desempeñar las dos funciones para las que fue creado y le otorga los medios para hacerlo.
El origen y la supervivencia del Congreso está garantizado por la constitución.
La facultad para legislar es amplia y, de las tres ramas de gobierno como el poder legislativo es el que cuenta con el mayor número de prerrogativas en las esferas económica, política, administrativa, judicial y social.
Las facultades con las que cuenta el poder ejecutivo parecen ser suficientes y adecuados para hacer efectiva la división de poderes y cumplir con el propósito de contrabalancearlo.

El Congreso se encuentra limitado para llevar a cabo sus funciones ante el poder ejecutivo.

El congreso tiene una restricción para llevar a cabo el rumbo específico a la política mediante la legislación y para vigilar la aplicación de las políticas y los actos regulatorios del poder ejecutivo, y esto es debido a causa de la presidencia que también está constitucionalmente dotada con facultades legislativas: poder de veto, facultad para presentar iniciativas de ley y autoridad para elaborar reglamentos promover decretos. 
En México, la función legislativa del Congreso ha sido muy limitada. No sólo se trata de que los legisladores sean los que dan origen a iniciativas de ley sino que tampoco desempeñan la función de detener o  modificar sustancialmente los proyectos de ley enviados por el ejecutivo.
Han habido estudios acerca la conducta del congreso respecto a las iniciativas de ley del ejecutivo presenta la evidencia de que el Congreso tiene debilidad.

La fuente de la debilidad del congreso se debe buscar en los factores ajenos a los poderes que la Constitución otorga  al ejecutivo y al legislativo, para que asi hayaun equilibrio respectivo.

El terreno es propicio para que el poder ejecutivo se apropie del legislativo ya sea mediante la delegación o la abdicación de las facultades de este.
Existen dos factores para que se explique el hecho de que el congreso no cumpla con su función constitucional y de que renuncie a sus facultades en favor del ejecutivo, y ambas tienen que ver con la penetración de este último a la función de representación del Congreso. a) se ha asegurado para sí mismo el apoyo de grandes contingentes de legisladores y b) ha hecho que el interés de los legisladores resida en actuar no como un poder de contrapeso del ejecutivo sino como un aliado urgente permanente este último.
El poder ejecutivo ha generado grandes mayorías para su partido interfiriendo en la competitividad del sistema, mediante su intromisión en la legislación partidiaria y electoral. Al obtener el control sobre la representación el ejecutivo establece las condiciones para que el Congreso renuncie a sus facultades para legislar y para vigilar al poder ejecutivo.

Si nos ponemos a ver el país durante la década de 1930 y principios de la década de 1940 en particular del desarrollo del partido oficial de la fecha de su creación 1929 hasta su transformación es el bien conocido PRI puede decirse que la competitividad del sistema político se vio restringida mediante el sometimiento de la participación política fuera de la corriente dominante y los obstáculos insuperables y mediante el aumento legal del control ejecutivo sobre las cuestiones electorales.

Mediante las condiciones de competencia participación, el establecimiento de condiciones marcadamente desiguales y la atención del control sobre las instituciones encargadas de organizar las elecciones se garantizó que el Congreso estuviese formado por grandes  mayorías del partido del Presidente.

El sistema de partidos resultantes se caracterizó por ser hegemónico, un sistema del que no era posible que ningún otro partido o coalición de partidos se opusiera con efectividad del partido mayoritario.
Hasta 1988 cuando la oposición obtuvo el  48% de los escaños, el PRI no sólo tenía la mayoría absoluta para aprobar todas las leyes, sino que también contaba con la mayoría necesaria para alterar la constitución. Con todo el hecho de contar con grandes contingentes legisladores, esto no es suficiente para garantizar el equilibrio entre la rama del gobierno y que se inclina en favor del poder ejecutivo; Otras tres características se combinaron para fortalecer al poder ejecutivo frente al congreso, a) Un partido altamente centralizado y disciplinado capaz de controlar la selección de candidatos, b) La coincidencia de la presidencia del país y la presidencia del partido oficial en la misma persona, c) la cláusula de la no reelección. 

A todo esto lo que se puede ver en el periodo de estabilidad del sistema político es un conjunto de factores institucionales y partidistas que se combinan para producir un equilibrio de poder entre las ramas de gobierno, que favoreció al poder ejecutivo. La transición no ha modificado las facultades formales del ejecutivo, pero si ha erosionado sus poderes partidistas y lo llevará la revaloración de sus facultades formales y a una corrección del equilibrio de poder entre el ejecutivo y el congreso.

lunes, 15 de octubre de 2012


El presidencialismo en Estados Unidos:

El sistema presidencialista norteamericano tiene su origen en el proceso de ruptura que desemboca en la revolución americana de 1776, dando lugar a un profundo debate sobre la necesidad de un diseño institucional alejado de la impronta monárquica característica de Gran Bretaña, la antigua metrópoli: el resultado de dicho debate será la constitución de 1787, que sienta las bases de un sistema que será fuente de inspiración en el resto de la región a lo largo de los siglos XIX y XX. 
Dicho modelo constitucional, cuya obra más representativa ha sido el Federalista (Jay, Hamilton y Madison, v.e.), ha tenido como bases teóricas en primer lugar la concepción ius naturalista, a partir de la cual se concibe la existencia de derechos naturales tales como el derecho a la vida, la libertad y la propiedad siendo la función primordial del gobierno preservar esos derechos inalienables, y en segundo lugar un liberalismo de inspiración lockeana, a partir de una concepción de gobierno limitado siendo el mismo resultado de un pacto entre  los estados que delegan, pero no en forma irrevocable, atribuciones en un poder central reservando para si el derecho de rebelión en caso de que el gobierno actúe como tirano (Etchemendy, 1998). 

Esta caracterizado por la división de poderes entre ejecutivo y legislativo (Parlamento). El legislativo no puede destituir al Presidente ni puede influir en los asuntos internos del ejecutivo. Pero el Presidente no puede disolver el Congreso.

La característica definitoria central del modelo de EEUU es la existencia de un poder ejecutivo autónomo. Esto no significa que al Presidente le sea indiferente que no tenga apoyo en el Congreso, dependerá de cada momento el Presidente se apoya en los miembros de su partido o en los de otro partido.

Factores que influyen en el rendimiento del sistema norteamericano:
  • Falta de principios ideológicos en el sentido europeo.
  • Existencia de partidos débiles e indisciplinados.
  • Una política centrada en asuntos locales. Factor fundamental.
Con estos tres elementos el Presidente puede obtener del Congreso el apoyo suficiente negociando favores para los distritos locales. Esto nos lleva a ver que el Estado norteamericano es un Estado débil, construido desde la desconfianza de los ciudadanos hacia los poderes públicos. Tienen un Estado mínimo.

Lo más importante para un congresista norteamericano es el registro de voto de su distrito. Este modelo se ha exportado a América Latina pero el resultado es totalmente distinto.

a) Elección popular directa o cuasi-directa del Presidente, es decir que su base de legitimidad se encuentra en el traspaso directo de la soberanía popular.
b) El presidente concentra simultáneamente las Jefaturas de Estado y de Gobierno.
c) El Presidente, a diferencia de un Primer Ministro parlamentario, es elegido por un período fijo y determinado.
d) Los ministros son designados y removidos por el Presidente y son responsables ante él.
e) El gobierno presidencial no depende de la confianza o mayoría de los miembros del Parlamento, porque cuenta con la legitimidad directa de la soberanía popular.
f) En este sistema de gobierno ni el Presidente puede disolver el Parlamento, ni este puede remover al Presidente por voto de censura.
g) El Presidente puede gobernar con un Parlamento con mayoría del partido o frente político opositor, ya que se encuentra diferenciada la elección presidencial y la correspondiente a las bancas parlamentarias.

Uno de los principales argumentos a favor del presidencialismo es que conducen a la formación de "gobiernos fuertes y efectivos", en comparación con los sistemas parlamentarios. Pero, se trata de un argumento con poco fundamento porque el hecho de que el sistema norteamericano haya logrado resolver satisfactoriamente sus conflictos y problemas institucionales, no puede ocultar que una estructura de poder dividida genera parálisis y estancamientos profundos, más que cualquier otro sistema de gobierno.


Parlamentarismo ingles:

Se denomina Parlamento de Inglaterra al poder legislativo del Reino de Inglaterra. Sus raíces se remontan a principios del periodo medieval. A lo largo de diversos desarrollos, fue reduciendo progresivamente el poder del monarca británico, y terminó, tras el Acta de Unión (1707), por ser la base principal del Parlamento de Gran Bretaña, y más tarde del Parlamento del Reino Unido. Esto convierte al moderno Parlamento del Reino Unido en uno de los cuerpos legislativos más antiguos del mundo, 
probablemente el que más antigüedad tiene.

“La presencia del partido en el régimen político británico podemos caracterizarla de la siguiente manera: a) el partido que gana las elecciones, gana ni más ni menos que la totalidad del gobierno: “el ganador se lleva todo”; b) con la prima que ofrece el sistema electoral al partido ganador, el gobierno cuenta (excepción hecha de los casos de presencia de un tercer partido) con una mayoría de escaños en la Cámara de los Comunes y de esta manera es el partido el que controla el Parlamento; c) el líder del partido ganador se convierte en el jefe de gobierno o primer ministro; d) el líder del partido convertido en jefe de gobierno, designa (el rey nombra pero no escoge) a las personalidades más prominentes de su partido para formar su Gabinete, colocando así al partido a cargo del gobierno; e) mientras el partido en el gobierno sea capaz de mantener su solidaridad y no haya escisión, el partido hecho gobierno podrá mantener la confianza del Parlamento; f) si el partido en el poder no se mantiene unido, seguramente perderá la confianza del Parlamento y del electorado, permitiendo así que en las elecciones generales inmediatas sea el otro partido el que forme gobierno; g) el acceso al gobierno le permite a un partido mantener prácticamente marginados al partido o partidos de la oposición, ya que el primer ministro y su Gabinete ministerial cuentan con amplios poderes ejecutivos y legislativos; cuentan con un número bastante considerable de nombramientos discrecionales que se traducen en una extensa y valiosa facultad de clientelismo personal y, además, con el monopolio de la información y de los recursos oficiales, limitando, en gran medida, la información disponible a los partidos opositores; h) en virtud de que la práctica ha demostrado la alternancia en el poder de uno y otro partido (conservador-laborista), podemos calificar al sistema como un sistema de gobierno de partido que se turna en el poder”.

Gobierno mixto de Francia:

Francia es una república semipresidencial, que cuenta con un presidente (jefe de estado) y un primer ministro (jefe de gobierno). El presidente es elegido por votación popular, mientras que el primer ministro es escogido y nombrado por el presidente de la República. Como en todo sistema parlamentario, puede ser el líder del partido o coalición con más escaños o una personalidad destacada afín a ellos, pero no siempre es un miembro del parlamento (en este caso la Asamblea Nacional). En todo caso el presidente suele nombrar a un primer ministro que está en sintonía con la mayoría parlamentaria, a fin de asegurarse el apoyo de la asamblea. Debido a que las elecciones presidenciales y las elecciones a la Asamblea no coinciden en el tiempo, el presidente y el primer ministro pueden pertenecer a partidos diferentes. Cuando esto ocurre se llama a la situación cohabitación.